28 sept. 2012

Saramago regresa

El premio nobel autorizó la publicación de la obra luego de su muerte. Claraboya : La novela oculta de Saramago, fue enviada en 1953 a una editorial, sin embargo, el autor recibió el visto bueno cuarenta años más tarde
ANDREÍNA PÉREZ L. 
 
 La culpa fue de la editorial y el deseo de José Saramago. El escritor lusitano entregó a una editorial, en 1953, un texto para que pasara por todo el protocolo previo a la imprenta. Sin embargo, el visto bueno tardó cuarenta años en llegar.
La voluntad del premio Nobel, al enterarse de la autorización, fue clara: Claraboya podría estar en las librerías luego de su muerte.

Catalogada como "la novela perdida" del fallecido literato, la obra resume la capacidad del autor para adentrarse en los personajes, humanizar actitudes y describir angustias, anhelos y proezas. Lisboa sirve de escenario y un vecindario de la ciudad es la localidad escogida.

"¿Deberemos ser todos casados, fútiles, tributables?" Esta pregunta girará en la sien del lector en la medida que se adentre en las páginas. Pero, también estará en la vida de Silvestre, el Zapatero, de Adriana y sus interminables compromisos, de Justina y sus constantes peleas con el marido, Lidia con su ocio constante y Carmen una nostálgica española, los protagonistas de Claraboya.
Saramago ofrece dos miradas hacia cada una de las casas del barrio. Un primer paneo que describe el contexto dictatorial a mediados del siglo XX y la música de Beethoven. La segunda observación se adentra, por individual, en cada una de las vidas de la historia.

"NOVELA TRANSGRESORA"
Luego de pasar la tapa amarilla, y de leer como dedicatoria "a la memoria de de Jerónimo Hilario, mi abuelo", una cita de Raúl Brando Brandao resume en dos líneas "en todas las almas, como en todas las casas, además de fachada, hay un interior, escondido".

El prologo corre por cuenta de Pilar del Río, viuda y traductora de Saramago. Bajo el título "El libro perdido y hallado en el tiempo", quien en vida fuera la compañera sentimental del literato, plantea que la pieza es "una novela transgresora".

Un día cualquiera del año 1989, mientras el autor tomaba una ducha, recibió la llamada de la editorial. Ya había salido del horno, tras cuatro décadas, Claraboya. "Su baño jamás fue tan rápido", describe la viuda.

A juicio del Río, la novela sí fue leída por los editores pero no la publicaron "porque era un libro duro para la época", dado que la familia, "pilar de la sociedad", aparece "como un nido de víboras". La narración deja al descubierto violaciones, amores lésbicos, amantes clandestinas, y eso "no lo podía soportar la sociedad portuguesa de aquellos años".

La decisión del escritor de no publicar la novela mientras viviera se debió al sentimiento que producía en él. Durante el tiempo de espera, la obra causó en el autor "un dolor por la humillación de no haber recibido nunca una respuesta".
 
 http://www.talcualdigital.com

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