16 mar 2011

Come, lee, vive

por Mariángel Alcázar

La librería +bernat abre una etapa y amplía su oferta con un nuevo espacio en la calle Buenos Aires.  No es sólo una librería, sino un espacio para leer, comer y vivir la cultura

Hace algo más de 30 años, Montse Serrano decidió comprar la librería a la que acudía cuando supo que el dueño pensaba cerrar por jubilación. Era el año 1978 y desde entonces Bernat ha seguido abierta en el número 6 de la calle Buenos Aires, ofreciendo las últimas novedades literarias, material de papelería y prensa. Pero Bernat es algo más, es un espacio de convivencia en el barrio que tiene por objetivo promover la cultura mediante la literatura, el arte y actos como presentación de libros, lecturas comentadas y cuentacuentos para niños. Hace unos meses, los habituales de Bernat tuvieron un susto al ver como cerraba el local, aunque no tenían motivo ya que la librería no cerraba, sino que se ampliaba al colindante dando lugar a +bernat, que fue inaugurado el 23 de abril. Parapoder ampliar, Montse Serrano reunió a un grupo de pequeños inversores, amantes como ella de la literatura y, sobre todo, de un modo particular de hacerla llegar al público. Montse y sus colaboradores ejercen de libreros, es decir, conocen las novedades, las han leído y las pueden recomendar a sus clientes, de los que conocen sus gustos como lectores. Tras el verano, +bernat emprendió una nueva aventura, al unir el alimento físico al espiritual. Dado que los clientes, además de comprar libros, se quedaban de charla en el local, Montse y sus entusiastas compañeras les ofrecían café y pastas, de ahí pasaron a la cervecita y los tacos de queso hasta llegar a las ensaladas y los tentempiés. En +bernat se puede comer (ligero, eso sí, que no es un restaurante) y leer, al estilo de las librerías de Nueva York. La oferta gastronómica no es más que una excusa para hacer cómoda la estancia en el local y, de paso, favorecer la charla entre los lectores. La librería también contiene el espacio +bern-Art, abierto a artistas y diseñadores para que expongan su obra, sus creaciones y sus inquietudes. La polivalencia del espacio permite presentar todo tipo de obras, desde el gran formato, la escultura y la fotografía. Pero no queda ahí la cosa, ya que en +bernat también se organizan talleres de teatro, oratoria, escritura creativa y trabajos manuales para niños. En definitiva, +bernat es un lugar diferente, en el que se integran de forma novedosa la venta de libros, la gastronomía, el arte, los actos culturales, las charlas literarias y los talleres, y todo con buen ánimo y humor. No hay nada más satisfactorio para un lector ocasional o empedernido que encontrar una librería en la que sin acordarte ni del autor ni del título te encuentren el libro que buscas.

Andreu Martín: ser escritor requiere mucha paciencia


Andreu Martin está de moda. Hace nada sumó un premio más. Le vimos recoger su último galardón en el marco de la BCNegra2011, el premio Pepe Carvalho, por todas sus creaciones al servicio del género negro. Su primera novela, Aprende y calla, ya es un mito dentro de la narrativa adulta nacional, pero tambien ha logrado trascender a los más jóvenes gracias a Flanagan, su joven y detectivesco personaje que da nombre a toda una saga. El recién galardonado escritor, considerado uno de los máximos exponentes del género policíaco en España, nos dedica cinco minutos de su tiempo.

15 mar 2011

Basilio Céspedes, detective incapaz de empuñar un arma

Por Ricardo Bosque
Hace ya unos cuantos años, los lectores de novela negra interesados por algo más que el último sueco de moda teníamos la oportunidad (allá ustedes si se la perdieron) de conocer a un detective patrio de nombre Basilio Céspedes y apodo mucho más internacional y reconocible, Humphrey, que así es como le llamaba todo el mundo en el Poble Sec y alrededores.
Evidentemente, el nombre de Humphrey obedece, sin duda alguna, a la profesión de nuestro hombre y, tal vez, a su sentido pragmático e irónico de ver la vida, así, como a cierta distancia. Porque, la verdad, de violento Basilio tiene bien poco (más bien se confiesa él mismo torpe con los puños e incapaz de empuñar un arma, ya sea blanca o de fuego); de solitario, lo justo, pues siempre puede contar con su vecino y colaborador Billy Ray Cunqueiro -gallego de Orense con aspiraciones neoyorquinas-, el comisario Jareño -su proveedor oficial de casos a investigar-,  el Sargento García -exlegionario con la sensibilidad a flor de piel para quien las estrellas nocturnas son defectos de fabricación del cielo- o el Tío Matías, capo calorro por cuyas manos pasan todos los negocios turbios del barrio a la vez que se puede manifestar, sin despeinarse siquiera, por unas calles libres de drogas; y de mujeriego, en sueños, porque en la realidad se tiene que conformar con una puta de cabecera siempre dispuesta -Maruchi la Desdentá, imagínense ustedes cuál es la especialidad de la casa- y algún ligue imprevisto que le permite alegrar la jornada. Pero esto último muy esporádicamente, no se crean ustedes que todos los días es fiesta en casa de Céspedes.
Bien, como decía al principio, a toda esta peña la conocíamos ya evolucionada en dos novelas que no eran las primeras de la serie, sino la segunda y tercera de la misma. Sus títulos ya invitaban a robarlas de la librería de turno si era menester y adoptarlas para siempre jamás: Putas, diamantes y cante jondo y Una anciana obesa y tranquila. Y detrás de ellas encontrábamos a un escritor, Luis Gutiérrez Maluenda, con oficio y sabiduría y dosificando con precisión las gotas de humor, de violencia o de crítica social que toda buena novela de género debe tener para que personajes y situaciones sean creíbles y den forma a unas tramas francamente interesantes para el lector.
Pues bien, de la mano de Flamma Editorial podemos ahora conocer los orígenes del personaje, o sea, la primera novela que el autor escribió con Basilio Céspedes como protagonista, en la que hacen su aparición los personajes con los que ya estamos tan familiarizados y con un título tan sugerente como los anteriores: Los muertos no tienen amigos. Y, de paso, podremos constatar que terceras partes -en orden de publicación, que no de escritura- son tan buenas como las primeras o segundas.
Si perdieron esa anterior oportunidad, ahora pueden conocer el universo barriobajero de Humphrey desde sus inicios y, seguro, terminarán buscando por todas partes hasta encontrar ejemplares de las dos siguientes novelas -o anteriores, según veamos el asunto-. Si no lo hacen, se arrepentirán, pero esto último no se lo tomen como una amenaza -no todos podemos ser tan duros como Bogart- sino como un consejo de amigo.
Me lo agradecerán. Acepto lo típico: Visa, American Express, Mastercad…

Fuente: La Balacera

Andreu Martín: '¡No hay para tanto!' es una novela que yo difícilmente me atrevería a escribir



Los escritores Gemma Lienas y Andreu Martín presentaron, el pasado 9 de marzo, la novela de Bartomeu Cruells, ¡No hay para tanto!, en el Corte Inglés de Portal del Ángel de Barcelona.

Lienas y Martín son dos reconocidos escritores catalanes, amigos de Cruells en su juventud, que alaban la única novela del escritor de Sabadell por su complejidad narrativa, al tratarse de una novela negra, con un extenso repaso histórico del siglo XX y construida de forma epistolar, a base de cartas enviadas entre los protagonistas.

13 mar 2011

¡Portada seleccionada! Gana la elegancia

Queridos lectores, muchas gracias por vuestra ayuda en la selección de la nueva portada para la tercera novela sobre la investigadora Alexia Hurtado.

Sinopsis: Barcelona está a punto de vivir un escándalo político sin precedentes. Naima Dati, magrebí y concejal del distrito de barrios históricos Ciutat Vella, tiene poderosos enemigos dispuestos a perseguir y acosarla para que dimita de su cargo.
La investigadora Alexia Hurtado sospecha que se trata del mayor escándalo de especulación y mobbing inmobiliario de la historia de la ciudad. Una trama que desvela la lucha por dos modelos de ciudad: la que defiende el crecimiento y el paisaje, frente a la que se preocupa por el paisanaje. Interés económico frente a política social. Dos mujeres contra un sistema. 

 CON LA MAYORIA ABSOLUTA HA GANADO LA 1ª VERSIÓN
Han votado 96 personas, de las cuales 56 han definido el resultado.
Hay que reconocer que los que votaron por la tercera propuesta han sido muy categóricos en su opinión, a juzgar por los comentarios. Según ellos, los buitres son muy llamativos y, por lo tanto, necesarios para la comercialización del libro. Sin embargo, la mayoría dice que estas aves le producen una sensación desagradable, ¿y quién quiere tener en sus manos algo que provoca repelús?

Portada nº 1

Portada nº 2

Portada nº 3 

Próxima presentación de la novela: 8 de abril en la comisaría de los Mossos d'Escuadra en BCN

Entrevista en R5 - Andreu Martín, creador de detectives

Casi todo su tiempo lo dedica a escribir. Desde guiones de cine y televisión, pasando por el teatro hasta llegar a la novela. Andreu Martín prefiere la novela negra porque es la crónica más atrevida, punzante y sincera de la sociedad.
Dice que nunca ha tenido miedo a la página en blanco por su manera de trabajar. Cuenta que nunca escribe la primera frase si no sabe como termina la novela.
Para Martín el género de la novela negra siempre tiene una crítica a elementos que son importantes para todos, como la seguridad personal. Explica que gusta al lector por las características de juego que tiene, como el miedo.
Este escritor ha conseguido varios premios con sus obras, tanto en novela negra, como erótica y juvenil. Andreu Martín es el creador del inspector Sam Ballunga, detectuve Angel Esquius y del detective juvenil Flanagan (09/03/11).

11 mar 2011

La apuesta





Clara Sanchis Mira


El libro electrónico está lleno de ventajas y se comerá el mercado, sí, pero no podrá comerse al de papel, dije yo
Me he apostado una cena a que el libro de papel sobrevivirá al libro electrónico. Ha sido bastante imprudente por mi parte, si tenemos en cuenta que el adversario es un reconocido escritor, conocedor del mundo editorial y las nuevas tecnologías mucho más que yo que, en realidad, ando pez en las dos cosas. Pero hay veces en las que uno se obceca, y yome obcequé. Esgrimí que son asuntos independientes que tienen utilidades distintas y que, por eso, convivirán. El libro electrónico tiene ventajas de peso, de acuerdo. No pesa. Posee facultades acumulativas alucinantes, sí. Hay gente que va por ahí con las obras completas de Shakespeare como si nada. Se montan en el autobús y resulta que las llevan en el bolsillo. Buena parte de la literatura universal está al alcance de sus dedos con una facilidad obscena. Pueden, además, adecuar el tamaño de la letra a sus necesidades ópticas sin dejarse la vista con esas ediciones de hormiga que andan por ahí. Y muchas otras comodidades que yo desconozco - ya digo que estoy pez-y que el escritor ni siquiera creyó necesario poner encima de la mesa mientras escuchaba, con una sonrisa educada, mi teoría sobre los asuntos no excluyentes.

El libro electrónico está lleno de ventajas y se comerá el mercado, sí, pero no podrá comerse al libro de papel, dije yo, como si estuviera diciendo algo. Es maravilloso llevarse a cualquier parte cientos de novelas con la ligereza de un bocadillo de jamón. Pero una noche nos despertaremos sudorosos, soñándonos en una barca en medio del océano, con toda la lectura almacenada en un aparato que puede ser víctima de un pequeño fallo misterioso y morir en el acto. El peso del libro de papel puede ser un incordio en determinadas ocasiones en las que sin duda usaremos el electrónico, de acuerdo. Pero otras veces querremos la seguridad física del papel. Y también nos gustará sentir el peso del volumen entre las manos. Nos reconfortará irauna librería y llevarnos bajo el brazo un libro bien pesado, de paseo por esta vida tan gaseosa. Incluso dos o tres. Apilarlos luego encima de la mesa y degustar el espacio que ocupan, que también cuenta. Porque el libro tiene casi tanto valor como objeto que como vehículo de lectura, lo sabe todo el mundo. No los tenemos exactamente para leerlos. No sólo. También son un objeto decorativo de primera necesidad. ¿Qué pasará con las paredes de nuestras casas si quitamos las librerías? ¿Nos soportaremos a nosotros mismos, de la mañana a la noche, entre paredes blancas? Y si no, ¿qué haremos? ¿Nos vamos a poner ahora a colgar cuadros?, ¿tapices? ¿Enredaderas interiores?, inquirí, desasosegada ante la sonrisa distraída del escritor que, sin duda, miraba mucho más allá.

Se veía a sí mismo en un futuro cercano donde internet y el libro electrónico le daban al fin la independencia. Y la totalidad de los ingresos de sus obras. Una página web sólo suya, o algo parecido, donde estarán expuestas sus novelas y el lector podrá descargarlas por un precio ajustado a la ligereza y la agilidad del nuevo sistema de compraventa. Sin intermediarios. Así pintaba, sin miramientos, este escritor, un mundo sin libros que yo no alcanzo a imaginar. Por eso aún me esforcé en improvisar un paralelismo con la radio, que logró sobrevivir a la televisión cuando todos la daban por muerta. Pero él dijo que, puestos a hacer comparaciones, era más ajustado pensar en la superioridad del coche frente al caballo. Reducida a este punto ecuestre, fue cuando salí del paso con lo de la apuesta, que al fin y al cabo es a diez años vista. Me apuesto una cena a que dentro de diez años la venta de libros sólo se ha reducido un 15%, solté. Pero no sé ni si lo oyó. Hacía rato que se le notaba poco interesado en la discusión, como con la cabeza en alguna frase de la novela que estuviera escribiendo estos días, o algo así.

9 mar 2011

“Si la letra con sangre entra, el país ha de leer mucho”

Claudia Munaiz (México)

Polémica en México por un anuncio: “Si la letra con sangre entra, el país ha de leer mucho”
El anuncio de la polémica
La pancarta, con fondo amarillo y letras negras, está situada en lo alto de la avenida Revolución, en el Distrito Federal. No ha pasado inadvertida. ¿Quién se anuncia en dicha pancarta? Librerías Gandhi, una de las franquicias nacionales de venta de libros, música, papelería y dvd's más grande del país. ¿La controversia? Ironiza en su mensaje con el bajo índice de lectura en México y el altísimo número de crímenes cometidos. “Si la letra con sangre entra, el país ha de estar leyendo mucho”, reza su eslogan.

Y tanto, porque desde que el actual presidente Felipe Calderón iniciara la guerra contra el narcotráfico en 2006, más de 22.000 personas han muerto de forma violenta. Otra forma de decirlo: en México, cada 48 minutos una persona pierde la vida en un acto relacionado con el crimen organizado y la delincuencia. Esto, unido a las cifras de una encuesta elaborada por la Universidad Autónoma de México (Unam) y el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), que revela que los mexicanos leen solo tres libros al año, ha sido más que suficiente para sembrar polémica.

Ahora bien, ¿es oportunista o realista el anuncio de Librerías Gandhi? Las respuestas son diversas y variadas. Desde la cuenta de Twitter de la empresa, explican lo siguiente: “Les informamos que el espectacular (pancarta) sí forma parte de nuestra campaña de publicidad 2011. Parte de la personalidad de nuestra marca, que siempre ha sido la de ser un observador social que le preocupa y comenta lo que sucede en nuestro país. La coyuntura que se vive actualmente es muy compleja y lamentablemente violenta. Por lo tanto, nos pareció acertado mencionarlo. Estamos para servirles”.

El Confidencial intentó conocer la decisión de los directivos de Librerías Gandhi de quitar o no el anuncio de la vía pública, pero no obtuvo respuesta. En su cuenta de Facebook abundaban los comentarios en contra y a favor de la campaña, pero han sido borrados en las últimas horas. Algunos afirmaban que ya no iban a comprar en sus tiendas.

Tania Martínez Monroy, estudiante de Máster en Comunicación Estratégica en la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), cree que la campaña de Gandhi es “muy oportunista por el contexto en el que vivimos. Sin embargo, también soy consciente de que hace explícita, muy crudamente, una realidad del país”. El mensaje publicitario le caló hondo por dos motivos:

“Primero, México está a punto de convertirse en la Colombia de hace años, donde todos vivían con extrema violencia, coches bomba en cualquier lugar y un país sin ley. Y segundo, me dolió leerlo también por la realidad de bajísimo nivel educativo y cultural en el que vivimos. El mexicano promedio no lee ni dos libros al año... pero en el metro, de forma insaciable, está leyendo 'El libro vaquero' (revista pequeña con mujeres sexis y galanes que las rescatan)”.

Los expertos en opinión pública coinciden en que la empresa logró su objetivo: posicionarse en la mente del ciudadano, aunque algunos consideren que no sea ético lucrarse a costa del dolor de las víctimas de la violencia.

Iván Rodríguez Urgel, publicista de Caja Madrid, afirma: “Más que oportunista, creo que es una cuestión de mal gusto, sobre todo hacia aquellas personas que han muerto y sus familiares. Si la causa fuera benéfica, podría debatirse, pero al ser expuesto por un comercio para vender más, suena a mofa”, y añade que el refrán “La letra con sangre entra”, se refiere a que antes se aprendía a base de golpes y no se debería recordar esa forma de enseñanza”.

Los estereotipos de la librería
Las campañas de Librerías Gandhi son motivo de debate. La lingüista y literata Lilí Sanz esboza una crítica semántica en su blog titulada: “La Gandhi: promotor de estereotipos y prejuicios”. Según su criterio, la franquicia pretende vender algo más que libros y música. “Nos restriegan en la cara que no hay lectores en México”. Unos ejemplos destacados por la experta:

- Junto a la fotografía de una mujer, la frase: “Ya no sólo pienso en casarme. Así es leer”

- “El lector: especie en peligro de extinción”

- “Los tontos no van al cielo”

Lilí Sanz concluye que “librería Gandhi sólo difunde y legitima el falso estereotipo del mexicano no lector y el de que leer libros equivale a ser cultos”.

Para Santiago Llobet, empresario y fotógrafo español radicado en México, la campaña de Gandhi es positiva ya “que rompe con toda la publicidad que hay en el país. Los publicistas se atreven con frases que expresan grandes verdades sobre la sociedad que nos rodea. Algunos mensajes como “Mi libro es más grande que el tuyo (libros para hombres)” en un país en el que el machismo está a la orden del día son una mezcla entre publicidad y refrán y no dejan a nadie impasible”.

Llobet recuerda que la publicidad en México sigue siendo muy naïve y “no es tan creativa como la europea o la argentina, por lo que éstos anuncios llaman mucho la atención”.

A José Luis Moro Gamazo, de la Agencia de Publicidad española Remo, el anuncio le gusta mucho. En su opinión, “la forma en la que está redactada la frase, no la convierte en algo frívolo, sino en una invitación a la reflexión, con un ligero atisbo de ironía, puede ser, pero no lo veo fuera de lugar en absoluto. Invitar a la reflexión, incluso sobre los temas más delicados es algo que tiene todo el sentido viniendo de una cadena de librerías”.

Moro Gamazo desconoce si cumplirá sus objetivos, pero su deseo está claro: “Confío en que la gente compre más libros, lea más y mate menos”. Por su parte, Santiago Llobet se muestra incrédulo respecto a la consecución de los fines: “Aparte de hacer sonreír y reflexionar, dudo mucho que provoquen que la gente lea más, porque las estadísticas reflejan que en México la gente lee menos de un libro al año y eso cuesta mucho de cambiar”.

“La oportunista es la violencia”
La periodista y editora del diario mexicano Excélsior, Elia Baltazar, no considera la campaña para nada oportunista: “¡La oportunista es la violencia!”, exclama. Lo que le preocupa, además, es la tentación que nota por soterrar las reacciones frente a la violencia. “Es decir, no criticamos la violencia sino a quien habla de ella o la aborda desde cualquier espacio”.

Para la escritora mexicana, Sandra Lorenzano, “el anuncio es muy crítico, lo que nos obliga a no olvidar la terrible situación de violencia que estamos viviendo. Pero lo hace con ironía, con sarcasmo. El objetivo del anuncio no parece ser aumentar la venta de libros, sino buscar la complicidad de los lectores más conscientes y críticos”.

Más allá del marketing legítimo de una empresa, la población de México está invitada a la reflexión, porque como dijo el político Mahatma Gandhi, que presta su nombre a la cadena de librerías, “Lo que se obtiene con violencia, solamente se puede mantener con violencia”, incluida la afición a la lectura que entra con sangre...
Fuente:elconfidencial.com

Bigas Luna sucederá en el cargo a Álex de la Iglesia en la Academia de las Artes

P. VALLÍN - Madrid
El cineasta barcelonés Bigas Luna es, por el momento, el único aspirante a presidir la Academia de las Artes y la Ciencias Cinematográficas de España, tras presentar ayer su candidatura en la sede madrileña de la institución, una candidatura en la que lo acompañan la actriz Leonor Watling y el director de producción Yousaf Bokhari, miembro de la actual junta directiva, según informó ayer la propia Academia.

Las elecciones se celebrarán el 10 de abril sólo en el caso de que se presente algún otro aspirante antes del 18 de marzo, fecha en que se cierra el plazo de presentación de candidaturas, que serán proclamadas cuatro días después. De no presentarse nadie más - como ha ocurrido en anteriores ocasiones-,Bigas Luna, de 65 años (los cumple mañana), será proclamado presidente del organismo gremial y sucederá en el cargo a Álex de la Iglesia, quien dimitió tras encabezar un proceso de diálogo abierto con todas las partes afectadas por la ley Sinde, de resultas del cual el director bilbaíno acabó modificando su parecer y poniéndose del lado de los líderes de opinión de internet y en contra de la posición del Ministerio de Cultura, dirigido por su predecesora, ÁngelesGonzález-Sinde, y de muchos de sus compañeros, entre ellos su propia vicepresidenta, la también directora Icíar Bollaín. 

Fuente: La Vanguardia
Bigas Luna, sobre Un pequeño problema de Ana Viladomiu:
«Una delicia. El placer de la lectura. Amistad y sensualidad. ¡Bravo, Ana!»