30 jul 2011
29 jul 2011
Con leer no basta
Estoy perdiendo a mi hermana"... "Los niños están perdiendo a su madre"... "Es terrible pensar el momento del impacto". Frases cortas, manuscritas, van saltando en la pantalla. Sin descripciones. La atmósfera depresiva entra por los ojos -imágenes de un cielo gris que escupe lluvia eterna- y por los oídos -el ruido de las gotas contra el cristal-. Strange rain es literatura electrónica, donde saber leer no basta para sacar todo el fruto de la novela de Erik Loyer.
El ciberartista norteamericano figura en la antología de la Organización de Literatura Electrónica (ELO, Eliterature.org), que reúne a escritores, artistas, profesores y desarrolladores informáticos. Desde hace unos meses, el Massachusetts Institute of Technology (MIT) acoge su fondo de biblioteca que, en este caso, no son estanterías, sino servidores y buena conexión a Internet. Fundada en 1996 por el novelista Robert Coover, la Organización de Literatura Electrónica difunde y desarrolla nuevas formas de literatura para ser leída/representada en aparatos digitales. A principios de año publicó la segunda antológica. Son 63 trabajos de 14 países, escritos en alemán, catalán, español, francés, holandés, inglés o portugués, aunque quizá habría que decir que sus lenguajes se llaman Flash, Processing, Java, JavaScript, Inform, HTML, C++.
Más que por lectores, la literatura electrónica se cuenta por visitas. Senghor on the rocks ha recibido 30.000 en cuatro años, que han visto más de 700.000 páginas, según su autor, Christop Benda. La novela cuenta las peripecias de un austriaco por Dakar, coincidiendo con la clasificación de Senegal para el Mundial de fútbol y la muerte del padre de la patria Léopold Sédar Senghor. La particularidad es que se trata de una geonovela. Para seguirla en toda su riqueza hay que tener Internet y GPS. Mientras la página derecha del libro virtual escribe la historia, la izquierda muestra la imagen de Google Earth por donde camina el protagonista.
"El 30% de los visitantes ha vuelto más de 20 veces. Es difícil decir cuántos se han leído las 90.000 palabras de la novela, aunque la mayoría de las críticas y de los correos electrónicos recibidos son positivos", explica Benda, autor de la historia, que no del libro. Es raro que en la ciberliteratura haya autoría única. En este caso, Florian Ledermann aportó la programación y Johannes Krtek el diseño. "Sus puntos de vista sobre lo real y virtual fue muy inspirador", cuenta Benda. "Para mí, como autor de historias, el límite es tratar de algo solo porque es factible con la tecnología. En el caso de Senghor, la mezcla del texto con los mapas de Google era evidente por sí misma, ya que es la historia de un viaje; pero no hubiera colaborado en la incorporación de música o imágenes".
En Tierras de extracción hay novelista, guionista, director, productor, diseñador gráfico y diseñador multimedia; más parecen los títulos de crédito de una película que de una novela, aunque esta sea, como la define su autor, el peruano Doménico Chiappe, "hiperfónica".
"Es una obra coral. Lo primero fueron unas canciones mías, luego la escritura, y posteriormente conocí a Andreas Meir, que me replanteó la obra como multimedia".
"A comienzos del segundo decenio del siglo, rondaban lo que sería Menegrande...", así comienza Tierras de extracción, la novela de Chiappe incluida en la antología de la Organización de Literatura Electrónica y que cuenta con la colaboración de músicos, fotógrafos y pintores. "Es una novela polifónica en su narración (seis conciencias que se cruzan debajo de un árbol de mango que nunca ha dado frutos), pero también polifónica en su creación (veinte creadores que narran una historia). Polifonía dentro de la polifonía: hiperfonía".
"Evidentemente, en la literatura hiperfónica, la escritura es solo un elemento más", añade Chiappe. "Todavía estamos en un estadio en el que el texto es hilo conductor y el resto se ve como un complemento o adorno; pero en el futuro el texto quedará sacrificado y se equilibrarán todas las artes intervinientes, que tendrán en común que parten de una idea originaria".
En principio, lo único que une disciplinas tan dispares es la historia narrativa. "En principio sí, pero hay autores que experimentan con la forma o con la interactividad del lector, en ese caso el discurso narrativo lo ponen ellos", explica Chiappe. "Eso a mí no me interesa. Tierras de extracción es una obra cerrada, donde según la navegación del lector llega a una u otra conclusión, pero no dejo que creen su propia historia".
Chiappe ve antecedentes de literatura multimedia en los libros móviles infantiles o los poemas pintados de Huidobro. "Todas estas obras tienen en común la utilización de al menos dos artes, pero no como meras ilustraciones, sino como parte esencial para la comprensión cabal del texto", escribía en 2008 en la revista Letras Libres.
El austriaco Benda recuerda que ya Dante acompañaba su Divina Comedia con imaginería; en ese sentido no hay novedad, pero sí que los mapas virtuales sigan localizaciones reales, como reconoce Benda: "Un GPS no podría seguir las correrías del Ulysses de Joyce por Dublín, pero paradójicamente, creo que la representación de la ficción con mapas reales contribuye a aumentar el realismo de la novela".
Aunque todavía domina el texto sobre las imágenes en la literatura electrónica, su importancia ha disminuido de la primera a la segunda antológica de la Organización de Literatura Electrónica. Sin duda influida por la mejora de los ordenadores, la informática y las conexiones a Internet. Las obras van del puro texto en imágenes, como Los estilistas de la sociedad tecnológica, del español Antonio Rodríguez de las Heras, al puro videoclip con letras de The Child, obra de Antoine Bardou-Jacquet para el disc jockey Alex Gopher. Aquí las letras son volúmenes de edificios y con ellas, más la música y los sonidos de las calles de Nueva York se recrea brillantemente las prisas de una parturienta para llegar al hospital. Si el brillante The Child puede verse gratuitamente en YouTube, el resto también se encuentra libre en Internet. La excepción es Strange rain, que se descarga pagando 1,59 euros en la tienda de Apple iTunes.
Además, relatos como el del colombiano Jaime Alejandro Rodríguez, Golpe de gracia. Con estética de videojuego y escritura de cómic, Rodríguez reta al visitante a descubrir al autor del atentado contra Amaury. En Game, game, game and again game, Jason Nelson nos habla de la muerte con garabatos. La acción es copia de los videojuegos de Mario, donde se corre y se salta empleando las teclas del ordenador. Sus dibujos recuerdan a Dubuffet y Basquiat. Residente en Australia, este ciberpoeta que domina la programación Flash ganó el premio Ciudad de Vinaroz por su hipertexto The Bomar gene, un inquietante trabajo sobre la existencia, el consumismo y otros demonios que habitan en su mente.
"Lo singular de la literatura electrónica es que una pantalla, se llame ordenador, móvil o iPad", resume Chiappe, "permite juntarlo todo, usarlo todo, sin avasallamiento entre las artes. En esta vanguardia, como en su momento en el movimiento cubista, lo que importa no es lo que se cuenta, sino cómo se cuenta".
Fuente: El País
El ciberartista norteamericano figura en la antología de la Organización de Literatura Electrónica (ELO, Eliterature.org), que reúne a escritores, artistas, profesores y desarrolladores informáticos. Desde hace unos meses, el Massachusetts Institute of Technology (MIT) acoge su fondo de biblioteca que, en este caso, no son estanterías, sino servidores y buena conexión a Internet. Fundada en 1996 por el novelista Robert Coover, la Organización de Literatura Electrónica difunde y desarrolla nuevas formas de literatura para ser leída/representada en aparatos digitales. A principios de año publicó la segunda antológica. Son 63 trabajos de 14 países, escritos en alemán, catalán, español, francés, holandés, inglés o portugués, aunque quizá habría que decir que sus lenguajes se llaman Flash, Processing, Java, JavaScript, Inform, HTML, C++.
Más que por lectores, la literatura electrónica se cuenta por visitas. Senghor on the rocks ha recibido 30.000 en cuatro años, que han visto más de 700.000 páginas, según su autor, Christop Benda. La novela cuenta las peripecias de un austriaco por Dakar, coincidiendo con la clasificación de Senegal para el Mundial de fútbol y la muerte del padre de la patria Léopold Sédar Senghor. La particularidad es que se trata de una geonovela. Para seguirla en toda su riqueza hay que tener Internet y GPS. Mientras la página derecha del libro virtual escribe la historia, la izquierda muestra la imagen de Google Earth por donde camina el protagonista.
"El 30% de los visitantes ha vuelto más de 20 veces. Es difícil decir cuántos se han leído las 90.000 palabras de la novela, aunque la mayoría de las críticas y de los correos electrónicos recibidos son positivos", explica Benda, autor de la historia, que no del libro. Es raro que en la ciberliteratura haya autoría única. En este caso, Florian Ledermann aportó la programación y Johannes Krtek el diseño. "Sus puntos de vista sobre lo real y virtual fue muy inspirador", cuenta Benda. "Para mí, como autor de historias, el límite es tratar de algo solo porque es factible con la tecnología. En el caso de Senghor, la mezcla del texto con los mapas de Google era evidente por sí misma, ya que es la historia de un viaje; pero no hubiera colaborado en la incorporación de música o imágenes".
En Tierras de extracción hay novelista, guionista, director, productor, diseñador gráfico y diseñador multimedia; más parecen los títulos de crédito de una película que de una novela, aunque esta sea, como la define su autor, el peruano Doménico Chiappe, "hiperfónica".
"Es una obra coral. Lo primero fueron unas canciones mías, luego la escritura, y posteriormente conocí a Andreas Meir, que me replanteó la obra como multimedia".
"A comienzos del segundo decenio del siglo, rondaban lo que sería Menegrande...", así comienza Tierras de extracción, la novela de Chiappe incluida en la antología de la Organización de Literatura Electrónica y que cuenta con la colaboración de músicos, fotógrafos y pintores. "Es una novela polifónica en su narración (seis conciencias que se cruzan debajo de un árbol de mango que nunca ha dado frutos), pero también polifónica en su creación (veinte creadores que narran una historia). Polifonía dentro de la polifonía: hiperfonía".
"Evidentemente, en la literatura hiperfónica, la escritura es solo un elemento más", añade Chiappe. "Todavía estamos en un estadio en el que el texto es hilo conductor y el resto se ve como un complemento o adorno; pero en el futuro el texto quedará sacrificado y se equilibrarán todas las artes intervinientes, que tendrán en común que parten de una idea originaria".
En principio, lo único que une disciplinas tan dispares es la historia narrativa. "En principio sí, pero hay autores que experimentan con la forma o con la interactividad del lector, en ese caso el discurso narrativo lo ponen ellos", explica Chiappe. "Eso a mí no me interesa. Tierras de extracción es una obra cerrada, donde según la navegación del lector llega a una u otra conclusión, pero no dejo que creen su propia historia".
Chiappe ve antecedentes de literatura multimedia en los libros móviles infantiles o los poemas pintados de Huidobro. "Todas estas obras tienen en común la utilización de al menos dos artes, pero no como meras ilustraciones, sino como parte esencial para la comprensión cabal del texto", escribía en 2008 en la revista Letras Libres.
El austriaco Benda recuerda que ya Dante acompañaba su Divina Comedia con imaginería; en ese sentido no hay novedad, pero sí que los mapas virtuales sigan localizaciones reales, como reconoce Benda: "Un GPS no podría seguir las correrías del Ulysses de Joyce por Dublín, pero paradójicamente, creo que la representación de la ficción con mapas reales contribuye a aumentar el realismo de la novela".
Aunque todavía domina el texto sobre las imágenes en la literatura electrónica, su importancia ha disminuido de la primera a la segunda antológica de la Organización de Literatura Electrónica. Sin duda influida por la mejora de los ordenadores, la informática y las conexiones a Internet. Las obras van del puro texto en imágenes, como Los estilistas de la sociedad tecnológica, del español Antonio Rodríguez de las Heras, al puro videoclip con letras de The Child, obra de Antoine Bardou-Jacquet para el disc jockey Alex Gopher. Aquí las letras son volúmenes de edificios y con ellas, más la música y los sonidos de las calles de Nueva York se recrea brillantemente las prisas de una parturienta para llegar al hospital. Si el brillante The Child puede verse gratuitamente en YouTube, el resto también se encuentra libre en Internet. La excepción es Strange rain, que se descarga pagando 1,59 euros en la tienda de Apple iTunes.
Además, relatos como el del colombiano Jaime Alejandro Rodríguez, Golpe de gracia. Con estética de videojuego y escritura de cómic, Rodríguez reta al visitante a descubrir al autor del atentado contra Amaury. En Game, game, game and again game, Jason Nelson nos habla de la muerte con garabatos. La acción es copia de los videojuegos de Mario, donde se corre y se salta empleando las teclas del ordenador. Sus dibujos recuerdan a Dubuffet y Basquiat. Residente en Australia, este ciberpoeta que domina la programación Flash ganó el premio Ciudad de Vinaroz por su hipertexto The Bomar gene, un inquietante trabajo sobre la existencia, el consumismo y otros demonios que habitan en su mente.
"Lo singular de la literatura electrónica es que una pantalla, se llame ordenador, móvil o iPad", resume Chiappe, "permite juntarlo todo, usarlo todo, sin avasallamiento entre las artes. En esta vanguardia, como en su momento en el movimiento cubista, lo que importa no es lo que se cuenta, sino cómo se cuenta".
Fuente: El País
28 jul 2011
27 jul 2011
Amazon aumenta un 51% sus ventas, pero sus beneficios caen un 8%
Amazon ha registrado un crecimiento masivo de ventas en el segundo trimestre de 2011 y su facturación se ha disparado hasta los 9.910 millones de dólares (6.825 millones de euros), un crecimiento del 51%.
Las ventas en la sección Electrónicos y Otras Mercaderías Generales, que incluye las ventas del lector Kindle, computadoras, cámaras y otros productos electrónicos, se dispararon un 69%, hasta los 5.890 millones de dólares (4.056 millones de euros).
Según Jim Bezos, fundador y jefe del grupo, ha asegurado que este crecimiento se debe a la estrategia que la compañía ha mantenido durante los últimos años. "Precios bajos, una amplia selección, entrega rápida e innovación generaron el crecimiento más veloz que hayamos visto en una década".
A pesar de este aumento, motivado por el crecimiento del comercio electrónico, las ganancias cayeron un 8% hasta los 191 millones de dólares, frente a los 207 millones de dólares del mismo periodo del año anterior, debido a los fuertes gastos realizados en distribución, tecnología y contenidos digitales.
El mayor minorista de Internet está invirtiendo fuertemente para construir depósitos y cadenas de distribución para respaldar su principal negocio, el comercio electrónico. También está gastando en servidores y centros de datos para su negocio de computación en nube. La compañía espera presentar un 'tablet' antes de fin de año que pueda competir con el iPad de Apple.
En el global del primer semestre, Amazon presentó unas ganancias de 391 millones de dólares, un 22,5% menos que en el mismo periodo de 2010, cuando ganó 505 millones de dólares. Para el tercer trimestre Amazon pronostica ventas de entre 10.300 millones y 11.100 millones de dólares, lo que representaría un aumento de entre el 36% y el 47% más que en el mismo periodo del año anterior.
25 jul 2011
13 jul 2011
Google presenta su primer 'e-reader' con Google eBooks integrado
La compañía Google lanzará al mercado este domingo 17 de julio su 'e-reader' 'Story HD' fabricado por la compañía Iriver. Se trata del primer libro electrónico de la compañía que integra la plataforma Google eBooks, donde los usuarios podrán comprar y leer libros electrónicos disponibles a través de Wi-Fi.
Fuente: europapress
Según ha informado la compañía en el blog oficial Inside Google Books, 'Story HD' de Iriver estará a la venta por 139,99 dólares (unos 100 euros), con una pantalla de alta resolución de tinta electrónica y un teclado QWERTY para facilitar la búsqueda. Incluye acceso a cientos de miles de libros electrónicos de Google de pago y más de tres millones de forma gratuita.
Con el 'Story HD' el usuario puede navegar, comprar y leer libros electrónicos de Google con su 'e-reader' a través de Wi-Fi, en lugar de descargar y transferir los mismos desde el ordenador al dispositivo. "Hemos construido una plataforma abierta para editores, distribuidores y fabricantes", asegura Google.
Además, los usuarios pueden añadir a los dispositivos otros e-books que no se encuentren en el catálogo de Google y que el usuario tenga almacenado en su 'smartphone' o 'tablet'.
"'Story HD' es un nuevo hito para nosotros. Se convierte en el primer fabricante en lanzar un lector electrónico integrado con Google eBooks. Usted puede descubrir más sobre 'The Story HD' en la página web de la compañía Iriver", aseguran desde Google.
El pasado mes de diciembre, Google puso en marcha Google eBooks con la posibilidad de leer libros electrónicos de Google en cualquier dispositivo a través del navegador web o en Android y los dispositivos iOS con la aplicación de Google Books, disponible en la tienda de aplicaciones Chrome Web.
Desde entonces, Google ha añadido más de 250 librerías independientes y Google eBooks ya está disponible en Android Market.
Fuente: europapress
7 jul 2011
"Vive alegremente, fuma si quieres y come todo lo que te apetezca"
Juli Zeh. Escritora alemana, de 35 años, habitual en el debate político de su país. Publica en España su éxito El método (Mondadori), una novela sobre un futuro cercano en la que una dictadura paternalista sustituye en la Tierra la religión por la ciencia.
Resuma el mensaje político de 'El método'. Vive alegremente, fuma si quieres y come todo lo que te apetezca.
En el libro propone el suicidio como vía para escapar del orden social. ¿No se le ocurre algún método un poco menos drástico? Bueno, si eres capaz de quedarte en casa, no navegar por Internet, no leer periódicos, no ver la televisión, no ir a trabajar y no tener hijos, entonces a lo mejor consigues escapar.
En la carátula de la edición española la promocionan como el George Orwell del siglo XXI. ¿No se pasan un poco? Siempre es agradable que te comparen con alguien de éxito. Pero, para ser honesta, me siento más cercana a Aldous Huxley.
¿Y qué cuenta su libro que no hubiera contado ya él en 'Un mundo feliz'? El mío tiene aspecto de novela de ciencia-ficción, pero en el fondo muestra el mundo como es en la actualidad.
¿Cuál es su fantasía apocalíptica favorita? Darme cuenta de que todos nosotros solo somos personajes de una novela escrita por una autora sin piedad como yo.
¿La salud y el culto al cuerpo son el nuevo opio del pueblo? Intenta fumarte un cigarrillo en público estando embarazada y te darás cuenta de lo que es ser una bruja en el siglo XXI.
¿Qué es lo más raro que ha hecho en el proceso de investigación de un libro? Tratar de cometer un asesinato sin matar a nadie. Para comprobar si funcionaría en realidad.
Con la crisis del pepino, los españoles se han dado cuenta de que los alemanes lo consumen mucho. ¿Cuántos usos conoce usted? Mi marido los odia. Dice que son como grandes falos con sabor a servilleta.
Dígame una razón por la que un joven ingeniero español debería mudarse a Alemania y otra por la que no. A favor: hará dinero. En contra: se lo gastará todo en calefacción.
¿Sabría explicar por qué en Alemania hay casi tantas estrellas de la literatura como del cine o el pop? Los alemanes se consideran a sí mismos muy inteligentes.
Fuente: El País
29 jun 2011
‘Voces para un blues negro’, un cadáver exquisito en tiempos de Facebook y Twitter
Agustín Fernández Mallo, Santiago Roncagliolo y Cristina Fallarás encabezan la lista de escritores de la primera novela negra colectiva redactada ´online´
La novela negra se sube al carro de las obras colectivas realizadas a través de Internet con Voces para un blues negro. Quince escritores y otros tantos ilustradores han utilizando las herramientas de la red de redes para crear una trama llena de misterio y crímenes.
El libro nació con el propósito de crear una obra de calidad escrita e ilustrada por los usuarios de la red. El primer paso lo dio el escritor Santiago Roncagliolo, que se encargó del primer capítulo de la novela. El peruano creo a Fermín Colifatto, un ordenadísimo detective que investiga el caso de un cadáver encontrado en la marquesina de un teatro de la Gran Vía madrileña. El extraño suceso enfrentará al investigador con un pasado que quiere olvidar.
Con ese punto de partida, que fue difundido a través de la web de este peculiar experimento (www.tobe-continued.com), los internautas realizaron sus particulares propuestas de textos e ilustraciones para el libro. Entre los textos recibidos, una comisión de expertos eligió la opción más adecuada para convertirse en el segundo capítulo de la novela. A continuación, se procedió a comunicar a los internautas el capitulo ganador para que todos aquellos que lo deseasen pudieran realizar la ilustración del texto elegido o escribir su continuación.
Así se procedió con cada capítulo hasta completar los quince que componen Voces para un blues negro. Sólo las particulares aportaciones de escritores profesionales, como Agustín Fernández Mallo o Cristina Fallarás, y un ilustrador de la talla de Fernando Vicente supusieron las únicas excepciones de esta obra compuesta fundamentalmente por textos de narradores y artistas poco conocidos que no se conocían personalmente.
Los responsables del experimento califican el resultado como positivo. Xabi Bru, principal impulsor de esta iniciativa, destaca como principal triunfo “la creación de una comunidad y la manera en la que han los participantes han interactuado entre ellos”. Los datos respaldan sus palabras: el peculiar experimento ha recibido 1.031 propuestas de colaboración y 17.000 comentarios repartidos entre la web oficial del proyecto y los perfiles creados a tal efecto en Facebook y Twitter.
En el apartado estrictamente literario, Cristina Fallarás, uno de los tres escritores profesionales que han intervenido en Voces para un blues negro, no duda en calificar de “extraordinario” el nivel general de los textos realizados por narradores aficionados. La novelista vaticina, además, que este tipo de “engendros” hará posible que “la novela explote y aparezcan nuevos géneros”.
El libro nació con el propósito de crear una obra de calidad escrita e ilustrada por los usuarios de la red. El primer paso lo dio el escritor Santiago Roncagliolo, que se encargó del primer capítulo de la novela. El peruano creo a Fermín Colifatto, un ordenadísimo detective que investiga el caso de un cadáver encontrado en la marquesina de un teatro de la Gran Vía madrileña. El extraño suceso enfrentará al investigador con un pasado que quiere olvidar.
Con ese punto de partida, que fue difundido a través de la web de este peculiar experimento (www.tobe-continued.com), los internautas realizaron sus particulares propuestas de textos e ilustraciones para el libro. Entre los textos recibidos, una comisión de expertos eligió la opción más adecuada para convertirse en el segundo capítulo de la novela. A continuación, se procedió a comunicar a los internautas el capitulo ganador para que todos aquellos que lo deseasen pudieran realizar la ilustración del texto elegido o escribir su continuación.
Así se procedió con cada capítulo hasta completar los quince que componen Voces para un blues negro. Sólo las particulares aportaciones de escritores profesionales, como Agustín Fernández Mallo o Cristina Fallarás, y un ilustrador de la talla de Fernando Vicente supusieron las únicas excepciones de esta obra compuesta fundamentalmente por textos de narradores y artistas poco conocidos que no se conocían personalmente.
Los responsables del experimento califican el resultado como positivo. Xabi Bru, principal impulsor de esta iniciativa, destaca como principal triunfo “la creación de una comunidad y la manera en la que han los participantes han interactuado entre ellos”. Los datos respaldan sus palabras: el peculiar experimento ha recibido 1.031 propuestas de colaboración y 17.000 comentarios repartidos entre la web oficial del proyecto y los perfiles creados a tal efecto en Facebook y Twitter.
En el apartado estrictamente literario, Cristina Fallarás, uno de los tres escritores profesionales que han intervenido en Voces para un blues negro, no duda en calificar de “extraordinario” el nivel general de los textos realizados por narradores aficionados. La novelista vaticina, además, que este tipo de “engendros” hará posible que “la novela explote y aparezcan nuevos géneros”.
Fuente: lainformacion.com
22 jun 2011
Ciudades que leen
Por: Virginia Collera21/06/2011
www.healthylifecarenews.com
A finales de la semana pasada Amazon publicó su lista de las ciudades más lectoras de Estados Unidos, ranking que rebeló/ofendió a más de uno por la rotundidad del título y la parcialidad de los resultados. Obviamente, la multinacional del comercio electrónico elaboró este top 20 a partir de los datos de ventas de libros, revistas y periódicos (en formato impreso y electrónico) recogidos desde enero de 2011 en ciudades con más de 100.000 habitantes. Estas son las diez primeras:
- 1. Cambridge (Massachusetts)
- 2. Alexandria (Virginia)
- 3. Berkeley (California)
- 4. Ann Arbor (Michigan)
- 5. Boulder (Colorado)
- 6. Miami (Florida)
- 7. Salt Lake City (Utah)
- 8. Gainesville (Florida)
- 9. Seattle (Washington)
- 10. Arlington (Virginia)
En España es imposible aspirar a hacer una lista similar. Sólo hay datos por comunidades y, según un estudio de la Federación del Gremio de Editores de España, la más lectora es la Comunidad de Madrid, que lidera la lista de lectores de libros en tiempo libre en 2010. Le siguen País Vasco, La Rioja, Cantabria y Cataluña, todas ellas por encima de la media lectora española, que está en el 57%.
Ranking aparte, hay consenso en que la minería de Amazon ha revelado datos curiosos que confirman o desmienten las reputaciones de algunas ciudades: en Cambridge, que alberga a prestigiosas instituciones como la Universidad de Harvard y el Massachusetts Institute of Technology (MIT), prefieren el ensayo a la ficción; y en Boulder (Colorado), que tiene fama de sibarita, los libros que más se venden son los de gastronomía. Sorprende (por curioso) que los residentes en Alexandria (Virginia) sean ávidos consumidores de libros infantiles, y sorprende (por desmitificador, el buen tiempo suele considerarse enemigo del libro) que tres ciudades de la soleada Florida –Miami, Gainesville y Orlando– se hayan clasificado.
De momento, en España seguiremos sin saber qué lee el vecino (ni Fnac ni Casa del Libro comparten y/o publican datos al respecto), aunque quizás el inminente desembarco de Amazon nos depare algunas sorpresas sobre qué y cómo leemos.
Fuente: elpais.com
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